Secciones  
  Material adicional  
  Acerca de  
Toda la vida se ha hecho así...
¿Los lácteos aumentan los mocos?
Pilar Orozco López
  Resultado: 
  0 votos
Ver el artículo en PDF Ver el artículo en PDF Ver el artículo en PDF

Hace unos días atendí a una mujer de 58 años, profesora de canto, cuyo motivo de consulta era la prevención de la osteo­porosis, ya que había leído en una revista que a partir de la menopausia había un mayor riesgo y que era importante pre­venirla. Como primera aproximación empecé a preguntar sobre la clásica lista de factores de riesgo y sobre sus hábitos dieté­ticos. Al preguntarle sobre la ingesta de lácteos, la mujer hizo muchos aspavientos comentándome que ella «nunca» había ingerido lácteos, ya que para una persona que canta es «fatal» y que todo el «mundo del canto» sabía que la leche provocaba mocos y eso era fatal para la voz!!!

 

Consulté el tema con otro profesional del canto y me comentó que en ese colectivo era una creencia muy extendida que la leche provocaba aumento de mucosidad y que lo tenían prohibido, pero que no sabía hasta qué punto era cierto, ya que consideraba que había algo de tradición ancestral en el tema.

 

La primera referencia sobre la producción de mocos en el tracto respiratorio por efecto de la leche se documenta ya en el siglo XII por parte de un médico judío llamado Mose Mai ­monides. La medicina tradicional china atribuye al consumo exagerado de lácteos (no de la mantequilla), chocolate, miel y otras sustancias dulces un efecto humidificador en humanos. Si recordamos remedios de nuestras abuelas, cuando estába­mos resfriados se aconsejaba tomar leche con miel para sacar mocos y eso facilitaba la mejoría del resfriado.

 

En Internet existen blogs sobre el tema con opiniones diversas, muchas de experiencias personales y alguna que otra de la indus­tria láctea. Nuestro objetivo fue investigar qué estudios había sobre el tema de lácteos y producción de moco en vías respiratorias.

 

Búsqueda bibliográfica

Las palabras clave escogidas fueron «milk» and «mucus» y las bases de datos, PubMed, Cochrane Library y Google.

 

Descripción de las evidencias encontradas

EnPubMed se encontraron 178 entradas con estas palabras clave, pero dado que también incluían otros temas digestivos, se seleccionaron manualmente aquellas que hacían referencia al aparato respiratorio. Se localizaron 6 citas. No se halló nin­guna revisión en la Cochrane Library Plus, pero se encontraron unas 917.000 entradas en Google, las cuales incluían alguna de las seis anteriores y el resto eran opiniones o resúmenes de los estudios encontrados en PubMed.

 

De los seis estudios seleccionados, uno era una revisión sobre el tema, dos estaban realizados en población asmática y tres en población sana.

 

¿Aumenta la leche la mucosidad en vías respiratorias?

En un estudio con 60 voluntarios de 18 a 35 años a los que se les inoculó el virus Rhinovirus-2 para provocar un resfriado y de los se efectuó seguimiento durante 10 días para evaluar la cantidad de moco de forma cuantitativa en gramos, los sín­tomas rinofaríngeos y respiratorios y su ingesta de leche, se observó que la cantidad de moco no variaba en función de esta última1.

 

¿Los que creen que la leche provoca mocos tienen más sintomatología de mucosidad?

En un ensayo clínico doble ciego con 125 adultos a los que se les daba a beber 300 ml de leche de vaca o de leche de soja (placebo), ambas tratadas para tener el mismo sabor, y a los que se les pasó una encuesta cuatro veces (antes de la bebida, 5 minutos después, 4 horas después y al día siguiente) para conocer sus sensaciones sobre síntomas respiratorios (dificul­tad respiratoria, tos, mucosidad, boca pastosa, etc.) se observó que ambos grupos presentaban un aumento de síntomas de la garganta, pero sin diferencias entre ellos, concluyendo los autores que la clínica no era debida a la leche de vaca, ya que también se produjo con la leche de soja2.

 

En otro estudio del mismo grupo investigador comentado en la pregunta anterior, realizado con 60 voluntarios de 18 a 35 años a los que se les inoculó el virus Rhinovirus-2 para provocar un resfriado y a los que se efectuó seguimiento durante 10 días para evaluar los síntomas respiratorios y la ingesta de leche, no se observó relación entre los vasos de leche y los síntomas respira­torios, pero, curiosamente, los que creían que la leche producía mocos manifestaban tener más sintomatología de congestión nasal, pero sin un aumento objetivo de la mucosidad1.

 

En otra encuesta realizada en población general australia­na (70 personas que creían que la leche producía mocos y 99 personas que no lo creían) a los que se preguntaba por los sín­tomas que tenían después de beber un vaso de leche, los que creían que la leche producía mocos manifestaron tener más síntomas rinofaríngeos y respiratorios que los que no lo creí­an (p. ej., carraspeo, 84% frente a 20%; goteo nasal, 33% frente a 1%; nariz tapada, 30% frente a 1%, etc., p < 0,01)3.

 

¿Altera la leche la función respiratoria en los asmáticos?

En un estudio que comparaba 11 individuos asmáticos con 10 no asmáticos, de 22 a 58 años, a los que se les administra­ba una pinta (473 ml) de leche entera o semidesnatada o agua en diferentes días y se realizaban pruebas funcionales respira­torias a intervalos de 30 min y durante 3 h después de la inges­tión no se encontraron variaciones del volumen máximo espi­rado en el primer segundo (FEV1) ni del 50% de la capacidad vital forzada (FVC) en ninguno de los grupos. Sin embargo, en el grupo de asmáticos se observó un descenso progresivo de la capacidad de difusión pulmonar (DLCO) de un 6,8% por hora cuando tomaban leche entera, pero no significativo para la leche semidesnatada o el agua, no observándose ningún cam­bio entre los no asmáticos4.

 

En otro ensayo clínico doble ciego con 25 asmáticos, reco­gido en la revisión de Wüthrich et al5, en las que se adminis­traba un vaso de leche de vaca o placebo, no se observó varia­ción en el FEV1 ni en el FEV1/FVC.

 

¿Cuál es la fuente de información de los pacientes?

Una encuesta anónima realizada entre 330 padres que acudían a una consulta de neumología pediátrica en Estados Unidos y a los que se pedía su opinión sobre la relación entre mocos y leche, se observó que el 58,5% creía que beber leche aumentaba la mucosidad, un 21,8%, que no aumentaba la mucosidad, y el resto estaba indeciso. Entre los primeros, la fuente de información era muy dispersa (un 30,1% provenía de algún miembro de la familia, un 9,8% del pediatra, un18,7% de otros médicos y un 30,6% no sabía de donde había sacado la información). Del total de padres, la mitad evitaba dar leche a sus hijos cuando estaban enfermos, sobre todo los que creían en ello (el 67% de los que creían que la leche provocaba mocos y el 28% de los que no lo creían) y sin relación con la patología previa de su hijo, raza o etnia6.

 

Conclusiones e implicaciones prácticas

La creencia que la leche produce mocos está arraigada en un determinado sector de la población. Las personas que creen que la leche aumenta la mucosidad manifiestan tener más sintoma­tología respiratoria que las que no lo creen, pero no se ha podi­do demostrar un aumento real de la mucosidad. Existe evidencia de que la leche no aumenta la mucosidad en personas sanas ni altera las pruebas funcionales respiratorias en asmáticos.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Pinnock CB, Graham NM, Mylvaganam A, Douglas RM. Relationship bet­ween milk intake and mucus production in adult volunteers challenged with rhinovirus-2. Am Rev Respir Dis. 1990;141(2):352-6.
  2. Pinnock CB, Arney WK. The milk-mucus belief: sensory analysis compa-ring cow’s milk and soy placebo. Appetite. 1993;20:61-70.
  3. Arney WK, Pinnock CB. The milk mucus belief: sensations associated with de belief and characteristics of believers. Appetite. 1993;20:53-60.
  4. Haas F, Bishop MC, Salazar-Schicchi J, Axen KV, Lieberman D, Axen K. Effect of milk ingestion on pulmonary function in healthy and asthma­tic subjects. J Asthma. 1991;28:349-55.
  5. Wüthrich B, Schmid A, Walter B, Sieber R. Milk consumption does not lead to mucus or occurrence of asthma. J Am Coll Nutr. 2005;24 (suppl 4):547s-55s.
  6. Lee C, Dozor AJ. Do you believe milk makes mucus? Arch Pediatr Adolesc Med. 2004;158:601-3.