Puntos clave
- El elastofibroma dorsi es un pseudotumor de los tejidos blandos.
- Se localiza típicamente en la región subescapular.
- Tiene una baja frecuencia de presentación.
- Posee una mayor incidencia en las personas atendidas mayores de 65 años y los personas trabajadoras manuales.
- La maniobra de aducción de los hombros y abducción de las escápulas hace que el tumor protruya y realice un chasquido característico.
- Puede realizarse su diagnóstico en la Atención Primaria (AP) a través de la realización de una ecografía.
- El tratamiento quirúrgico se realizará en casos sintomáticos.
Presentación del caso
Varón de 76 años que acude a la consulta por una tumoración en la región subescapular derecha de meses de evolución (figura 1). La persona atendida refiere que le «sale un bulto cuando junta los brazos y se echa para adelante». Aparte de esto no refiere dolor ni otra clínica.
Proceso diagnóstico
En la exploración física se objetiva una masa de bordes bien definidos no adherida a los tejidos profundos y de consistencia blanda. Al indicar que la persona atendida realice una aducción de los hombros y una abducción de escápulas, el bultoma protruye de forma ostensible acompañado de un chasquido (figura 2).
A fin de determinar su etiología se realiza una ecografía, donde observamos una tumoración sólida heterogénea, con componentes predominantes grasos y fibrosos, de morfología semilenticular, en el plano profundo de la región dorsal derecha, infraescapular y profunda con respecto a los músculos.
Tiene una superficie profunda plana, en contacto con el plano costal, y un borde convexo, con un diámetro mayor de unos 4,5 cm, y un espesor máximo de aproximadamente 15 mm, que son datos compatibles con el diagnóstico de elastofibroma dorsi (figura 3). En cuanto a los diagnósticos diferenciales que pueden tenerse en cuenta, consideramos los siguientes: lipoma, fibroma, tumor desmoide, sarcoma de partes blandas, metástasis tumorales u otros tumores de la pared torácica1.
Breve revisión
El elastofibroma dorsi es un tumor benigno del tejido conectivo caracterizado por la proliferación de fibras elásticas y colágeno. Su localización más frecuente es la región subescapular y su prevalencia aumenta con la edad, además, es más frecuente en las mujeres. La causa más usual es idiopática, aunque se asocia a antecedentes de microtraumatismos repetidos.
En cuanto a la clínica, suele apreciarse una masa de tejido blando y ovalado en el área subescapular que, al estar limítrofe con el músculo subescapular, romboides, dorsal ancho y serrato anterior, provoca que la abducción de las escápulas protruya el tumor hacia el exterior, y se vea de forma más nítida (figura 2)2.
Así pues, debemos tener en cuenta esta posibilidad diagnóstica, sobre todo, en las lesiones de tejidos blandos que se sitúen en la región subescapular, no todo se debe a los lipomas ni los quistes epidérmicos… Para el diagnóstico es suficiente con la presencia de las características clínicas ya mencionadas. En caso de precisar una prueba de imagen, estaría indicada la realización de una ecografía3, e incluso el estudio se puede extender a la realización de una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM).
En cuanto a la ecografía, la distribución típica muestra bandas curvilíneas hipoecoicas en una disposición arqueada respecto al centro de la masa sobre un fondo hiperecogénico4. No obstante, en algunas situaciones el fibroelastoma no presenta un componente capsular y, en consecuencia, puede verse como un tumor de características infiltrativas en las pruebas de imagen, ante lo que se sospechar un liposarcoma.
Por tanto, en las personas atendidas sintomáticas y en los tumores que sean ≥ 5 cm está recomendada la realización de una biopsia. También en aquellas masas que den lugar a dudas tras la realización de las pruebas de imagen1,2. En cuanto al tratamiento, suele indicarse cuando el pseudotumor cause una sintomatología en la persona o por motivos estéticos5. En caso de dar síntomas, se debe proceder a la escisión local.
La recurrencia tras la escisión del elastofibroma suele ser nula, aunque pueden darse recurrencias, lo que es habitual por una extirpación incompleta. El tumor no tiene capacidad de metastatizar. Igualmente, se ha visto que, en casos de personas no subsidiarias al tratamiento quirúrgico donde el tumor cause sintomatología, podría estar indicada la radioterapia.
Decisiones terapéuticas
Al presentar la persona atendida en cuestión un estado asintomático respecto a la lesión, y no referir un perjuicio estético significativo por la misma, no está indicado un tratamiento quirúrgico, por lo que se decide una actitud expectante y de seguimiento.



