Varón de 31 años sin antecedentes médico-quirúrgicos de interés que acude a consulta por presentar una lesión en el brazo derecho (figura 1), mialgias generalizadas y febrícula. Antecedente de ruta de senderismo montañoso en Asturias hace diez días. No presenta otra sintomatología sistémica.
1. Basándote en la imagen y la historia clínica, ¿qué patología sospechas que es?:
- Eritema anular centrífugo
- Eritema gyratum repens
- Tiña corporal
- Eritema migratorio
2. ¿Cuál es el agente etiológico causante?:
- Rickettsia conorii
- Borrelia burgdorferi
- Nairoviridae
- Treponema pallidum
3. ¿Cuál es el tratamiento de primera línea recomendado en la persona atendida?:
- Antibióticos intravenosos de amplio espectro
- Ceftriaxona
- Doxiciclina oral
- Corticoides sistémicos
Evolución
Se solicitó una serología de Borrelia que resultó positiva a anticuerpos anti-Borrelia burgdorferi IgM e inmunoblot de B. burgdorferi (IgG + IgM). Posteriormente, se inició un tratamiento con doxiciclina vía oral con remisión clínica, sin aparición de manifestaciones tardías.
En el caso de la persona atendida no se encontró la garrapata adherida, en muchas ocasiones esta se cae sola sin que esta sea consciente de haber sido infectada. Sin embargo, es fundamental una exploración física exhaustiva para, en caso de estar presente, realizar una correcta extracción.
Resumen
La enfermedad de Lyme (EL) es una zoonosis transmitida a los humanos a través de la picadura de garrapatas del género Ixodes, la más común en Europa es I. ricinus. Estas garrapatas tienen como huéspedes principales a aves y pequeños mamíferos, especialmente a roedores y son vectores de varias enfermedades víricas y bacterianas. En concreto, el agente causal de la EL son las bacterias gramnegativas del género Borrelia1. Por otro lado, la incidencia anual en España se estima en 0,25 casos por cada 100.000 habitantes. Además, las zonas con mayor prevalencia son las regiones montañosas del norte.
Suele manifestarse en tres fases, aunque no siempre se presentan de forma lineal en todos los casos (la ausencia de alguna de las etapas no excluye la enfermedad):
- Fase temprana localizada: la manifestación más común es el eritema migratorio (EM), lo encontramos hasta en el 70-80% de las personas atendidas. Aparece entre días y tres semanas después de la picadura de garrapata. Se caracteriza por una pápula eritematosa que evoluciona a una forma de diana, con un centro más claro rodeado por un borde anular eritematoso. Suele ser asintomática, aunque puede acompañarse de un cuadro pseudogripal con febrícula, mialgias, cefalea, debilidad y adenopatías.
- Fase temprana diseminada: si no se trata, la enfermedad puede progresar en las siguientes semanas o meses. Esta fase, conocida como «la gran imitadora» por su diversidad de síntomas, incluye manifestaciones que afectan a varios sistemas: meningitis linfocitaria, parálisis facial, bloqueos auriculoventriculares, artralgias, artritis, afectación ocular, etc.
- Fase tardía: aparición de complicaciones graves años después, como la afectación neurológica tardía o la acrodermatitis crónica atrófica (ocurre en el 1% de los casos)1.
El diagnóstico es fundamentalmente clínico y se confirmará con una serología. Si existe una sospecha clínica de la patología, se debe iniciar tratamiento sin esperar una confirmación serológica previa (en las fases iniciales puede no detectarse por una respuesta inmunológica incipiente)2.
La prevención de esta infección es clave, por lo que es importante adoptar medidas para minimizar la exposición a las garrapatas en áreas endémicas (manga larga, ropa de color claro, pantalones por dentro de los calcetines, calzado cerrado, inspección cuidadosa de la piel y la ropa tras una salida al campo, etc.)1,2.
El tratamiento depende de la fase. Todas las personas atendidas deben recibirlo para evitar la progresión de la enfermedad. El tratamiento de elección de la fase temprana es doxiciclina 100 mg cada 12 horas vía oral, generalmente durante 14 días. Otras alternativas son amoxicilina 500 mg cada 8 horas o cefuroxima 500 mg cada 12 horas vía oral. La pauta debe mantenerse durante 14 días. Los macrólidos se reservan como otra opción, pero son menos efectivos. En la fase diseminada temprana el tratamiento puede mantenerse hasta 21 días. En situaciones más graves se administra ceftriaxona intravenosa (2 g cada 24 horas) durante 14-28 días, lo cual requiere cierto manejo hospitalario2.
De producirse la picadura de garrapata, esta debe extraerse lo antes posible. En el artículo «Extracción de garrapata»3 de esta revista, Actualización en Medicina de Familia, se explica detenidamente cómo hacerlo y los cuidados posteriores.

